Diversidad  de  géneros,  alegría,  euforia,  nuevas  propuestas,  diferentes   estilos,  presencia femenina  muy  marcada    y  mucho  más  fue  lo  que  se  vio  y  se  vivió  el  3 de  julio  en  el  parque Simón Bolívar.

A continuación la recopilación de lo más destacado de la jornada.

Al igual  que  el  primer  día,  el  escenario  Plaza  abrió  sus  puertas  de  la mano  de  las  mujeres,  en esta  ocasión  el  turno  era  para la  banda  de  Punk Sin  Pudo, cuarteto  femenino  bogotano  que destaca por su irreverencia, estilo agresivo y letras explicitas.

Las impúdikas estuvieron en el escenario  desde  la  1:00  p.m.  tocando  sus  temas ‘Medios  comunicativos’, ‘Me  gusta  ser  una zorra’, ‘Qué  más  da’, ‘Hijos  del  cemento’, ‘Miseria  institucional’,  entre  otros.

Aunque  hubo poco público la energía no faltó y conforme fue pasando el tiempo la gente fue llegando.

Mientras  tanto  en  el  escenario  Bio  la  banda Indio  hacia  lo  suyo  y  abría  la  jornada  para  ese escenario, que durante todo el día albergaría a los sonidos alternativos y a las propuestas que se  empiezan  a  dar  a  conocer  en  el  rock  nacional,  como  es  el  caso  de Los  Tres  y  Yo,  banda proveniente  de  Bucaramanga  conformada  por  el  vocalista Ángel  Parra,  Juan  Pablo  Estupiñánen  el  bajo, Daniel  Riveracomo  guitarrista  y  Leonardo  Parra  en  la  batería,  quienes  fueron  los encargados de continuar con la música en este espacio.

Mientras   tanto   en   el   escenario   Eco   se   presentaba Lucrecia   Dalt,   representante   de   los colombianos en el exterior, fue una presentación llena de sonidos vanguardistas, que se podría denominar como tranquila enmarcada por la creación de una atmosfera a base de sintetizador, pedales, computador y micrófono, arte en su máxima expresión.

Curiosamente  esto  contrastaba  de  manera  abismal  con  la  descarga  brutal  de  energía  que se vivía  simultáneamente  en  el  escenario  Plaza  donde  se  presentaba  la  banda 2  minutos.

Arrolladora es quizás la palabra que más se podría ajustar para describir a esta banda que en menos  de  media  hora  logró  lo  que  ninguna  había  hecho  en  los  otros  días  a  esa  hora:  tener todo un cuarto de la plaza absolutamente lleno y lleno de euforia, esto posiblemente en parte a que su música está muy asociada a los movimientos de barras de los equipos de fútbol de la capital.

El  vocalista  conocido  como Mosca  comenzó  a  decir y  a  repetir que  el  público  en  Colombia era  una  ‘chimba’  para  agradecerle  a  la  gente  por  su  entrega.

En  medio  de  la  alegría  y  el descontrol  hubo  espacio  para  un  momento  emotivo  de  la  presentación,  que se  dio  cuando tocaron la canción el mejor recuerdo dedicada a las memorias de Rubén Barreto y del padre de Mosca.

La presentación finalizó con dos canciones en tan solo tres minutos. Posteriormente  siguieron Los  Suziox  desde  Medellín  y  con  15  años  de  carrera  en  el  punk nacional.

El vocalista llamaba la atención por llevar una camiseta con la figura de la Virgen María  pero  con  el  rostro  del  exprocurador Alejandro Ordoñez,  una crítica  más  que  directa  a  la derecha colombiana y a las elecciones que se avecinan en el país.  Entre los temas que sonaron se destacan su clásico ‘La Perfección’, ‘4 perros’, ‘De donde sale el dinero’, entre otras.

Mientras tanto en el escenario Bio se presentaba la banda mexicana Motor con un sonido de rock  and  roll  puro,  integrada  por Christian  Charpenell  en  batería,  Patas Rodríguez  en  la guitarra, Os  Morfín  encargado  del  bajo  y Manuel  Suárez  en  voz  y  guitarra.

Pese  a  la  reducida asistencia a su presentación, Motor realizó un show increíblemente bien con quienes fueron a verlos, tanto así que su vocalista bajo del escenario para saludar y darle su camiseta al público antes de finalizar el show con la canción ‘Sólo importo yo’.

Mientras tanto en el escenario Eco se presentaba frente a un muy buen número de asistencia la  banda Catfish,  el  dúo  francés  compuesto  por Amandine  Guinchard  y  Damien  Félix, siendo una  de  las  presentaciones  con  más  expectativas  del  tercer  día  que  no  decepcionó  en  lo absoluto,  puesto  que  el  gran  poder  vocal  de  su  vocalista  combinada  y  excelentemente sincronizada con la percusión hacían del espectáculo algo hipnótico y llamativo a tal punto que se llevaron la ovación del público en más de una ocasión.

En el escenario plaza estaba el grupo Acid Yesit,  banda netamente instrumental que combina el ska con diferentes ritmos como el hardcore e incluso con sonidos algo lúgubres para brindar una experiencia diferente a la hora de hablar de mezclas musicales ejemplo de ello fue el tema ‘Doble Bombo’, ‘Sacúdete en tu cripta’, interpretado en la tarima.

En escenario Eco se presentaba Salt Cathedral, dúo colombiano radicado en el exterior, alegría, felicidad y buena energía era lo que emanaba del escenario,  pese a que sus líricas están en inglés los ritmos bailables y tropicales siguen estando presentes en su música, la relación con sus raíces es una de las cosas más importantes en su propuesta artística.

Para   ese   momento   zonas   como  la   de   emprendimiento   o   alimentación   se   encontraban  totalmente llenas, el público se preparaba para lo que venía.

Llegaba  el  momento  más  esperado  de  la  tarde  por  muchos,  llegaba  el  momento de Panteón Rococó.  Una  descarga  de  ska,  de  fuerza,  de  vida,  de  alegría  y  de  energía  sin  igual  toda  esa mezcla  era lo que se vivía en el escenario Plaza que para ese momento ya estaba con un lleno total.

Vestidos de negro y azul el Panteón saludaba con la frase ¡Las manos de toda Colombia arriba!  Ya  pasados  unos  minutos  pasaron  con  lo  que  llamaron  un  homenaje de  México  para Colombia que era la interpretación de una cumbia matizada con su estilo característico.

A   la   mitad   de   su   presentación   sufrieron   de   un   pequeño percance   de   sonido   que afortunadamente pudo ser superado en poco tiempo, pese a eso el público no dejo de darle su apoyo con el cantico ‘Oe Oe Oe Oe Panteón, Panteón’, reestablecidos los problemas continuó la  dirección y  lo  primero  que  sonó  fue  una  pequeña  versión  del  conocido  tema ‘Eye  of  the tiger’ en muestra de haber superado el problema.

Canciones como ‘Buscándote’, ‘Una estrella roja’, ‘Esta noche’, ‘Ven, ven, ven’, y su clásico ‘Vendedora  de  caricias’  no  faltaron  en  el  repertorio,  como  también  lo  era  el  pogo  gigantesco que se armó en el centro de la plaza el cual fue denominado como Una comunión hermosa.  La presentación fue finalizada con el mensaje Ama la música, odia el racismo.

Mientras tanto en el escenario Bio se presentaban Kanaku y el tigre, banda de rock alternativo que  llegaba  desde  Perú,  una  presentación  enmarcada  en  un  ambiente,  melancólico  incluso hasta bohemio, algo totalmente diferente a lo vivido en el escenario anterior, que continuó en la misma línea con la presentación de la agrupación La montaña, con la diferencia de que esa última era netamente instrumental y del que se destaca el show de luces que compaginó con la noche que empezaba a caer. Esta banda fue ganadora de la convocatoria distrital.

Por  su  parte  el  escenario  Eco  seguía  enalteciendo  la  labor  de  la  mujer  en  la  música  con  las presentación de Tulipa Ruiz que combina diversos ritmos como la Samba, el pop, la batucada y por supuesto el rock con el fin de llevar el mensaje de que somos una mezcla y no un solo género encasillado. A la mitad de su presentación aprovechó para gritar la frase ¡Viva Latinoamérica!

En  este  mismo  escenario  se  presentó  la  banda Ismael  Ayende,  con  influencias  alternativas  y con  algo  de  psicodelia,  se  destaca  la  buena  asistencia  de  público  que  tuvo  esta  banda  y  el talento  de  los  músicos  en  escena  en  especial  de Valentina  Blando  (Voz  –  Percusión)  y Juan Manuel Osorio (Voz – Guitarra) entre los temas que interpretaron se destaca Ema 1y Cierto es que te digo que me voy, cierto es que te digo que ya no regreso.

En  el  escenario  Plaza  se  presentaban Los  Mackenzybanda  que  combina  al  rock  alternativo, Blues, Bluegrass, integrada por los hermanos Nicolás Makenzy, Andrés Makenzy y con Cristian Bolaños  en  la  Batería,  pese  a  que  el  público  se  encontraba  algo  apagado,  la  banda  dio  una descarga   estridente   de   música   finalizando   con   la   frase nos   vemos   en   una   próxima oportunidad.

En  ese  momento  se  presentaban Los  Espíritus  de  Argentina  en  el  escenario  Bio  vistiendo camisas Hawaianas, entre los temas que interpretaron estuvo Perdida en el fuego.

Mientras tanto  el  escenario  Eco  era  cerrado  por  la  agrupación La  Santa  Cecilia,  con  una  presentación increíble,   combinando  diferentes   ritmos  latinos  como  la  cumbia,  la  ranchera,  el  bolero interpretados  por   Marisol  “La  Marisoul”  Hernández  quien  vestía  una  falda  larga  amarilla similar a la dl estilo de la cumbia, dio un show impecable con su majestuosa voz, interpretando los  temas ‘Nunca  Más’, ‘Como  Dios  Manda’  y  el  cover  de  la  canción ‘Ódiame’,  popularizada por  el  cantante Julio  Jaramillo.

La  presentación  tuvo  una  excelente  asistencia  y  cerró  con broche de oro las actividades en ese escenario.  Los Tres desde chile hacían lo suyo en el escenario Plaza, sobre las 7:45 p.m. estaban saludando al público.

Esta banda que es una de las más importantes en la historia del rock chileno, con su  trayectoria Los Tres se han convertido en un referente del rock latinoamericano y  llegaban al festival celebrando 30 años de carrera musical.

Su vocalista Álvaro Henríquez vestía con gafas oscuras, pañoleta de rombos y traje. Sobre las 8:15 p.m. sonaba su éxito más popular, la canción ‘Déjate caer’ la cual fue terminada con  una  singular  coreografía  después  interpretaron  temas  como ‘La  espada’  y  la  pared He Barrido el Sol / que incluye un singular cover de la canción Jefe de Jefes propia de los Tigres del norte y finalizaron su presentación con el tema ‘El Avaly’ dándole las gracias al público bogotano.

La banda encargada de cerrar el escenario Bio fue la bella Mon Laferte, también chilena como Los  Tres,    su  presencia  en el escenario  era  increíble,  lucía  un  traje  rojo  carmesí  de  encaje,  un pelo negro liso que encajaban perfectamente con su tez blanca y labios rojos.

El público rompía  en  verdadera  euforia,  ella  por  su  parte  mencionaba  sentirse  muy  emocionada  y  agradecida por la oportunidad, pero a la vez nerviosa porque esta era su primera vez en nuestro país. Entre los temas que interpretó se cuentan ‘Tormento’, ‘Amor Completo’, ‘Si tú me quisieras’, entre otros.  Esta fue la presentación con mayor público y mejor respuesta en toda la jornada de esta tarima.

Finalmente llegaba el cierre que muchos esperaban el puertorriqueño Robi Draco Rosa quien traería consigo de nuevo al ‘Vagabundo’, álbum lanzado en 1996 que lo catapultaría a la fama, Robi lucia gafas oscuras, bufanda y chaqueta que al quitársela dejo ver su camiseta con el lema original  puertorro,  cabe  resaltar  que  con  el  mayor  de  los  cariños  agradecía  al  público bogotano decía que para el cada vez que venía a Colombia era más especial y se sentía mejor.

El  primer  tema  en  sonar  fue ‘Madre  Tierra’  seguida de Llanto  Subterráneo  y  la  homónima del  disco Vagabundo,  siguió ‘Penélope’ para  este  momento Robi  se  notaba  más enérgico bailando  y  expresando  su  cuerpo  al  sonido  de  la  música, ‘Delirios’ y’Para  No  Olvidar’ antecedieron a su éxito más conocido para muchos ‘Blanca Mujer’.

En  una  parte  de  la  presentación Robi  compartió  uno  de  sus  recuerdos  y  experiencias  más agridulces  y  que  incluía  a  nuestro  país.

Comentó  que  la  primera  vez  que  había  traído  este  álbum,  hace  20  años,    lo  había  hecho  en  un  momento  de  crisis  existencial  y  que  mientras  en otras  partes    no  había  tenido  un  buen  recibimiento  Bogotá  le  había  abierto las  puertas, Robi decía que en ese momento se había presentado detrás de una máscara, pero que eso ya había cambiado.

Un  cierre  excelente  para  un  festival  que  nos  deja  muchos  recuerdos  y  un  excelente  balance que incluye una mayor participación femenina, una buena conducta de parte de la mayoría de los  asistentes,  muestras  de  que  cada  vez  hay  mayor  tolerancia  y  una  mejor  convivencia  y  lo mejor de todo mucho talento que esperamos siga prosperando.

La  edición  23  del  festival  más  grande  de  Latinoamérica  ya  hace  parte  de  la  historia  de  la ciudad, lo despedimos con honores y desde ya empieza la cuenta regresiva para que dentro de un año el rock vuelva a ser el protagonista en la ciudad de Bogotá, se vuelva a tomar el Simón Bolívar  y  sobre  todo  vuelva  a  ser  instrumento  para  la  cultura,  el  civismo,  la  tolerancia,  la convivencia y la paz.

Escrito por Jéssica Rodriguez, 04 de julio de 2017. Rockombia.

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