Pocos eventos anuales encuentran un lugar tan preponderante en el imaginario colectivo de la ciudad como el Festival Rock al Parque. Este año, el evento musical gratuito más grande de América Latina llega a su vigésimo tercera edición y la expectativa se percibe en el ambiente; las redes sociales son un hervidero de comentarios, se organizan tours desde todas las latitudes de Colombia y se alistan asistentes desde cada rincón de la capital para tres días de una variada parrilla de artistas con tendencias de todos los pelajes.

En esta oportunidad, el Parque Metropolitano Simón Bolívar vuelve a acaparar el desfile con más de 60 artistas, prestos a dejar el alma sobre la tarima más codiciada del circuito nacional. Asimismo, con tres escenarios simultáneos, la oferta puede ser algo abrumadora y por ello nos permitimos recomendar a continuación algunos actos que seguramente nadie querrá perderse durante la versión 2017 de Rock al Parque.

La jornada del sábado recoge desde hace varios años, los sonidos más acerados. Las distintas vertientes del metal se dan cita en torno al que, a estas alturas, ya es claro que es el público de mayor concurrencia de la cita anual.

En primer lugar, tenemos a Umzac debutando en Rock al Parque y Escenario Plaza con nuevo EP “Usqua Quyca” bajo el brazo y un estilo en el que convergen elementos del metal sinfónico y tradición andina colombiana. Luego está Cobra, una de las bandas más queridas y perseverantes de la escena capitalina tiene por fin su nombre inscrito en Rock al Parque y tendrán la misión de abrir el Escenario Bio, al que muy seguramente acudirán sus seguidores desde muy temprano para una dosis de speed metal a la vieja usanza; seguidos por Ekhymosis desde Medellín, resucitados para el metal luego de probarse otros sombreros cuando Juanes aun militaba en sus filas.

Con ocho larga duración en su catálogo y la reputación de ser una de las bandas más notables dentro de las nuevas formas de música pesada, los alemanes Heaven Shall Burn aterrizarán en la Plaza hacia las 4:30 de la tarde, mientras que el trío de chicas Nervosa, comandado por Fernanda Lira, hará lo propio en Escenario Bio aportando al cartel más thrash metal sin concesiones. Mientras los caleños Occultus cubrirán de lágrimas negras el escenario principal a la puesta de sol, un pilar del metal bogotano se despide en su casa. Más adelante están Darkness, quienes han anunciado su retiro tras casi treinta años al servicio de una escena que le adeuda mucho. No hay duda de que se avecina una presentación emotiva y cargada de canciones de clásicos absolutos del metal hecho en Colombia.

Con solo cuatro presentaciones pactadas para el Escenario Eco, cuyos parlantes empezarán a retumbar de la mano de Head Tambó a las 3:00 pm, con un cierre reservado para el culto al ultrametal con Organismos, comandados por La Bruja (ex Parabellum) y Reencarnación con Piolín al frente, verdaderos estandartes de un estilo vertido en las más fieles formas de metal y forjado en tierras paisas, un legado cuya aparición en tarima se antoja imperdible.

Ya con la noche a cuestas, y en su primera aparición en Rock al Parque, Vein se revelará como una de las agrupaciones de mayor proyección dentro de la nueva escena capitalina. Con el elemento visual íntimamente ligado a su propuesta y próximos a estrenar su primer álbum, la banda explora de forma soberbia elementos del death y el groove metal. La cereza en el pastel vendrá con una de las bandas más importantes que haya pisado la tarima de Rock al Parque, Lamb of God que visita Colombia por tercera vez, herederos legítimos del sonido instaurado por Pantera, el conjunto liderado por el cantante Randy Blythe es promesa de cuellos adoloridos para quienes se acerquen al Escenario Plaza.

Mientras tanto en la tarima contigua, un viejo conocido del Festival reaparece estrenando disco, nos referimos a Herejía que regresa a reclamar su lugar como uno de los ganadores de la convocatoria distrital. Por otro lado, los norteamericanos de Death Angel cabalgan al lomo de un presente artístico inmejorable con el alabado “The Evil Divide” aun oliendo a nuevo y un carisma arrollador en tarima, la banda de raíces filipinas se estrena en Bogotá y como una de las pocas bandas legendarias de thrash metal que le faltaba a la capital por tachar de la lista, su aparición en Rock al Parque promete no ser menos que devastadora.

El cierre metalero estará a cargo de los indispensables Obituary, volviendo la agenda del domingo más flexible respecto a la variedad de sonidos. H2O llega desde Estados Unidos con su cuota de vibrante hardcore punk en el escenario principal,  precedidos por los experimentales Como Asesinar a Felipes desde Chile. Los encargados de retomar la curva más extrema serán los nacionales Blessed Extinction, y Carnivore Diprosopus, quienes empuñan el tricolor nacional, radicados en Madrid, exhiben una brutalidad de alta factura, justo antes de que los hermanos Tardy pongan las tres décadas de inflexible death metal de Obituary a retumbar sobre la Plaza.

Mientras tanto, las ondas positivas campearán en el Escenario Eco, donde no se pueden perder a La Vodkanera, ganadores de la convocatoria distrital y su punk gitano, una banda que suma adeptos a su paso con un show sin fisuras. Con veinte años en movimiento permanente, los argentinos Sig Ragga son uno de esos actos que articulan a la perfección tendencias como el reggae fusión, bañado de jazz y una puesta en escena sumamente cuidada, así que atentos para verles en Bio a las 6:30 pm, seguidos por otro nacional desde la isla de Providencia, Elkin Robinson. El cierre vendrá con Macaco, desde España y sus Historias Tattooadas, toda una articulación de lenguajes musicales presente en el Festival. En la tarima Eco, presentaciones como las de los chinos Zhaoze y su evocador estilo serán seguramente del agrado de quienes buscan paisajes sonoros hábilmente confeccionados.

El día lunes, las chicas de Sin Pudor serán las encargadas de abrir la Plaza con su punk rock que ha sabido abrirse paso con buena acogida en importantes espacios como el Festival del Diablo. Hablar de Dos Minutos es remitirse a una de las agrupaciones más icónicas del punk latinoamericano. Luego llega la Mosca y su combo con una intensidad sónica a su máximo nivel, directo a la vena. Después están los Suziox desde Medellín, que corresponden de igual manera a esa línea de música corrosiva cuyo blanco principal son los entes del poder, sin duda una de las bandas más esperadas de la jornada que completa la dosis de uno de los géneros que aunque muchos insistan en desahuciar, está llamado a mostrar su valía durante la tercera jornada del festival.

Otra de las bandas que ocupa un lugar especial en el corazón del público de Rock al Parque es Panteón Rococó, los mexicanos que cuentan con una base de seguidores nacionales que podrán asistir a su garantizada fiesta hacia el final de la tarde en el Escenario Plaza donde la institución chilena Los Tres tendrán su momento en el festival, con el peso de su leyenda a cuestas y la expectativa de lo que elegirán para tocar entre un nada despreciable cuerpo de música relevante en su catálogo antes que el gran Robi Draco Rosa apague las luces hasta el año siguiente, no sin antes honrar a su obra más destacada, ‘Vagabundo’ que cumple veinte años y el boricua se apresta a interpretarlo en su totalidad para el público colombiano, un plato de rock latino para relamerse.

Quienes mejor han abordado la experiencia de Rock al Parque entienden el festival se trata especialmente de la convivencia y el disfrute. Muchas bandas que por espacio y sanidad mental no hemos llegado a mencionar en estos recomendados sin duda pueden ser la sorpresa del día, el descubrimiento que le acompañe por el resto de su vida, así que el mejor consejo que nos permitimos darle es que mantenga los oídos bien abiertos, la actitud siempre receptiva y la claridad de que este espacio es de y para todos.

Nota realizada por Fabián Esteban Beltrán de rockombia.com

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